sábado, 27 de noviembre de 2010

EL CRONISTA





EL CRONISTA



Soy cronista de penas iracundas

La voz del llanto tenue que se funde

con dolores de amenazas impasibles

quizás por eso pongo nombre a las desdichas



Soy cronista de dolores ajenos

de la sangre sin rumbo enardecida

hurgando trechos y olvidadas heridas

con mi pluma retratando sinsabores



Capullos de dolor y ansias remotas

abrazadas a bancos fríos ya sin nadie

que al alba en la ventica se enmudecen

y resurgen en mi pluma sobre notas





1 comentario:

mari carmen cuesta dijo...

Tu pluma sabe muy bien recrear los sentimientos que nacen del alma dolorida, del alma que no duerme, porque se siente herida.
Eres un buen cronista y lo demuestras siempre... dandole formas a las historias que nos cuentas.

Un abrazo.