martes, 21 de febrero de 2012

ANÉCDOTA II (Anécdota en la Calle "J")



Le sorprendía siempre
cada noche
entregada al oficio más antiguo.
Sin saber salir del laberinto
de un corazón nuevo y vagabundo.

Solícita e intempestiva,
sus manos buscaban las ajenas.
Su dulce cuerpo vibraba
con mi mente tendida
entre sus piernas.

Incendiado navío
que zarpó cada noche.
Amante de cálidos besos.
Quizá sueñas amor,
calor o frio.
En aquel tu corazón
que comen todos.
Ayer mujer hermosa
vestida hoy de barro antiguo.

La noche se queja
en su dura mirada.
Sueños que van y vienen,
otros quedan
por todo su cuerpo,
mancillado hoy por el deseo
Ella quiso ser flor, ser lirio,
pero pasó por puta.

2 comentarios:

Fay Gwillyon dijo...

Muy real tu poema, y que tristeza he sentido por aquella mujer,
Me gusto tu perspectiva y como lo has plasmado.
Un honor estar en tu blog y poder leer tus letras.
Con cariño
Fay Gwillyon

JUSTO ALDÚ dijo...

Le agradezco su lectura y comentario Fay. Sé que usted es la misma de Castillo Mágico de Poetas, un sitio del que guardo mis reservas. Mis letras son públicas y a todos los trato como se merecen por ser lectores. Mis preferencias son poemas líricos, sociales, reflexivos y sociopolíticos. No otros.
Saludos