miércoles, 26 de noviembre de 2014

INVISIBLE

A la memoria del obrero Iromi Smith
del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción (SUNTRACS)
Asesinado en medio de una protesta por sus derechos.


La sangre es vacío
cuando no circula historia.
No tiene caso expiar culpas
a veinte lunas y un insomnio
de vergüenza, si la muerte
emite saludos con balas y platillos
y se nutre devorando igualdades.

Uno tiene un país y posiciones,
de pronto amanece el color
más conveniente, con ojos
de rapiña amarrados a la espalda
y la violencia crece absurda
con antifaz de justicia
otorgando derroche al egoísmo.

Eso dije a Juan antes de aquel viaje
del cual pocos regresan. Desde entonces,
solo están los de entonces, menos Juan.

Sus ojos no guiarán más protestas
ni verán que la paloma cruza el cielo
y despluma bocas políticas
e incendia tumbas.
Juan era invisible.

No los ven, pero existen.
No se escuchan, pero existen.
Hablan, pero no tienen voz,
mucho menos voto
a no ser de conveniencia
y existen.
Regeneran
bajo el paradigma de trabajarás,
comprarás, usarás, vestirás y anhelarás
                                         
pero jamás tendrás
¡Serás invisible!

Sin presente, sin pasado
y quizá sin futuro…
                                          ¡Existirás!



JUSTO ALDÚ ©

sábado, 2 de agosto de 2014

DEJAR PARA OTRO DÍA




Podría dejar para otro día el batallar,
            no sentir dolores detonando
bajo la piel.
            Tu cuerpo…
            El amor…
                                   La mañana triste…
                                               Las arrugas…
                                                           El sopor…
                                                                                   La tortura ácida del tiempo.
Dejar de luchar para después,
pero son dolores de hoy
que nos toman por asalto
cuando nos disponemos
a llegar puntuales a la cita
con una sotana elevando el cáliz,
una ostia blanca y la complicidad del paraíso,
luego, que nos lleven flores
donde quizá se escuche un responso
para sentirse socialmente reconfortados,
pero dolorosamente falsos.

Dejar de batallar,
tan solo dejar de batallar…
Y olvidar los recuerdos.
Aquellas interminables horas de juego;
quizá fue demasiado parque Urracá
para esos soles de verano
y comer paz bajo un cuadro
de la última cena
e ir a los brazos de Morfeo
sin perder lo vivido en la mente,
Si, es difícil hacerlo,
sudando o derramando lágrimas.
Decirle a la muerte:
Compañera, usted se ha ido sabiendo
que no soy su partidario,
solo firmé autógrafo
como preludio por mis acciones;
sabe que soy un tipo diferente,
de los que exponen su pellejo
para cubrir la justicia
mas hoy prefiero dejar su retrato en la repisa,
que llevarlo en la cartera… Más allá.

Es difícil dejarlo todo sin batallar,
aunque solo sea un transeúnte.

  
* Derechos de autor.

jueves, 24 de julio de 2014

Tiempo fuera

Estimados amigos y colegas.
Por motivos personales estaré durante algún tiempo fuera de internet.
Muchas gracias.

viernes, 21 de febrero de 2014

VERSOS SIMPLES PARA UNA MUJER COMPUESTA


Sé muy bien que tu corazón explota suavemente
cuando dinamitas la razón de mis deseos de tu cuerpo
y mis pasajeras esperanzas vestidas de quimera
recorren tus piernas al compás mis pupilas.

También sé que tus manos de durazno
han tocado el olvido
al no poder yo con las mías 
dibujarte el amor.

 Y aunque paso a paso el hormigueo de la especie
llame el salvaje instinto de tenerte,
hoy me corono rey de los desamparados
a la tenue luz de la acuarela de tu sexo.

Qué fútil ironía
no tener mucho tiempo
y ser todo mi tiempo
asegurando los cerrojos del recuerdo
al dejarme prisionero
del encanto de tus ojos,
                                   tu cabello,
                                                                                   tus senos amarfilados…

Dale respuesta a mi pecho
y me acuesto en tu hoguera;
entonces sabrás que  mis pasiones
arden más que cualquier brasa.
Sabrás que de tanto respirarte
voy  perdiendo uno a uno mis alveolos;
que mis manos se empeñan
en bordear tus litorales
 y detenerse en tus bahías
a  regalarte la pequeña barca de mi alma.

Soy simple, como mis versos,
tiendo a perderme en los días
lleno de estrofas,
pero cuando tu cuerpo
me arranca el aliento de un zarpazo,
 brotan de la dermis los deseos
transformados en metáfora.

                                               Tu… Tu coleccionas mutismos,
desarmas miradas como catalejos de juguete
cambias de estación y de color;
conviertes mi gris invierno
en colorida primavera…

Yo… Yo me compongo de un día

                                                                       y  tú… de siglos.
Autor: JUSTO ALDÚ
Panameño

domingo, 16 de febrero de 2014

MONOLOGO DE ALFONSINA STORNI (TEATRO)

La escenografía cuenta con una escalera de caracol al fondo (construida con hielo seco y forrada en papel brillante para que llame la atención. Casi al medio de la misma cuelga un letrero 




“Club feminista
Mar del Plata,
Argentina"



Sillas playeras sencillas adornan el escenario al igual que una pequeña mesa y varias plantas y en el fondo un mural o pintura del mar a una altura que el público pueda observar. El mismo también estará escarchado en azul (puede ser confeccionado con cartón, playwood o una simple tela que cubra gran parte del mismo y dé el ambiente apropiado.

Actriz:



Una sola actriz vestida totalmente de blanco y con el rostro escarchado. Cabello corto y si se quiere, escarchado también. 


Acto único:


Se abre el telón. 

Desde el fondo se oyen voces y gritos semejando una manifestación. 

Una voz destaca entre todas gritando 


“LAS MUJERES TENEMOS DERECHOS, BASTA DE IGNORARLO”… 


“TIENEN QUE TOMARNOS EN CUENTA”

Poco a poco se van apagando las voces y sale del lateral 4 hombres vestidos de blanco que con una camilla corren en círculos por el escenario y luego salen de escena por el otro lateral. Repentinamente y casi en mismo instante en que salen de escena, se ilumina el otro lateral pero desde el piso hacia la imagen de una mujer (Alfonsina) totalmente vestida de blanco y rostro escarchado para darle más vistosidad. 


Luego de la incursión de los camilleros por el escenario y la aparición por el otro lateral de Alfonsina vestida de Blanco. Una tenue música se deja escuchar, la música baja y Alfonsina camina lentamente hacia la escalera de caracol, levanta la cabeza y comienza a hablar. . 

- No todos saben mi verdadera historia… No todos saben mi vida… Ja! Si supieran todo no me juzgarían por haber hecho lo que hice. 

(Nuevamente camina y se detiene volteándose hacia el público)

-Saben que nací en Suiza, pero nadie puede dudar que soy Argentina de alma y corazón. . Recuerdo mis días en Rosario. Aquella escuelita cerca de mi casa y el café de mi padre. Ahí fui mesera, pero nunca me agradó ese trabajo. 

(Camina nuevamente y acerca una silla a una pequeña mesa sobre la misma, un libro. Repentinamente tira la silla y exclama)

-¡Nunca me agradó ese trabajo, quería ser actriz!. Ese fue mi inicio cuando solo tenía 13 años. 
Mi madre se casó nuevamente en Bustinza y yo estudié para maestra rural en Coronda. Por aquellos días una maestra era respetada, por eso me vinculé a dos de las mejores revistas de la época MUNDO ROSARINO Y MONOS Y MONADAS. Eso no lo voy a olvidar jamás. 

(Se dirige al público y pone una mano en su oreja de derecha aguza el oído y exclama)

-¿Los oyen…los oyen?... No!... por supuesto que no. Ustedes no, pero yo sí, son mis críticos. Cómo quisiera que hubiesen vivido el tiempo en que publiqué en MUNDO ARGENTINO… 

(Moviendo la cabeza con un gesto de incredulidad) 

Me critican a pesar que tuve resonancia en todo el mundo hispánico. Ellos saben que luché sola con mi hijo Alejandro, que trabajé como cajera y me las vi “a gatas para salir a delante, siempre lo hice con la frente en alto… ¿Qué saben ellos el porqué soy feminista? No me fue fácil en un tiempo en que los hombres tenían los mejores trabajos y nosotras las mujeres éramos simples objetos decorativos que solo servíamos para hacer el amor y barrer la casa. Eso forjó mi espíritu. 

(Alfonsina calla…, camina de un lado a otro, mira hacia arriba y señala con el dedo exclamando)

- Oh tu, que todo lo sabes y todo lo ves. ¿Acaso no tengo razón? ¿Cuántas mujeres como yo no tuvieron que pasar grandes dificultades en un tiempo de desigualdades? Todo era para el hombre. Los mejores trabajos, las mejores posiciones, los mejores salarios… ¿y nosotras? … ¿nosotras qué?... cargar con los hijos… parirlos, educarlos alimentarlos y encima mantener la familia… como en mi caso. 
Poca opción le daban a mis poemas, pero mi primer libro en 1916, LA INQUIETUD DEL ROSAL en homenaje a Manuel Gálvez, les callé la boca. Y siendo actriz declamaba mis poemas. Igual se sorprendieron cuando publiqué en MUNDO ARGENTINO. Hasta AMADO NERVO, el famoso modernista mexicano que también publicaba ahí, le dio valor a mis versos. Recuerdo que dediqué uno de mis ejemplares.

Conocí a Quiroga, lo quise mucho, jugaba a las prendas con él en nuestro grupo.

En aquellos días muchos grandes me rodearon… y yo… pues me sentía una reina.
Me alegro de que hoy las cosas hayan cambiado un tanto y comiencen a ser reconocidas las virtudes y esfuerzos que la mujer demuestra. En eso la civilización ha mostrado un avance. 
Estimaba mucho a Horacio, cuando se suicida en 36 y le dedico lo mejor de mi repertorio, para ese entonces ya estaba enferma de Cáncer y eso me deprimía.
Mi fama se extendió tanto que se programó una reunión sin precedentes entre Grabriela, Juana y yo. Luego viajé a Mar del Plata el 23 de octubre dos días antes que el cielo de Argentina ennegreciera por mi partida. Sencillamente no soporté la carga y los dolores por eso preferí dar por terminada mi existencia. No espero que me perdonen, ni que me disculpen, solo que no me olviden. 
"...Yo soy la mujer triste
a quien Caronte ya mostró su remo..."
(Abre los brazos, los cruza sobre el pecho mirando al público, luego los separa del cuerpo, baja la cabeza y lentamente camina lentamente hacia el telón del mar. Sube el tono de una suave música de fondo. La luz baja de intensidad mientras…


BAJA EL TELÓN. 


Autor: JUSTO ALDÚ/Febrero de 2014. JULIO STOUTE.

viernes, 14 de febrero de 2014

ME LLUEVES

Me llueve tu edredón de selva
Tus caminos furtivos e impenetrables aguas
Y esa concomitante acción de pupilas
sobre el dilema de amores
Quizá por eso te comparo con ventanas
cuando robas la luz del sol
Y te pienso marinera limpiando mis jarcias
otras veces poblando de ventiscas heladas
mi corazón taciturno
Y te busco escondida en el hontanar de la ventura
ahí, donde a la vida le sobran carcajadas
y se evapora el llanto sobre el sendero,
luego siento el agua… Me llueves,
me llueves por dentro
como la tarde que acompaña los crepúsculos
y lava el ansia con su tenue luz…
Siento tu aguacero mientras me bebo los deseos
e imagino tus besos estallando a gotas en mi alma.
En la piel me llueves
derramando penas con esa lluvia angustiosa

Solo nos verán
y dirán: Extraños seres  que el azar separó por antojo.
Extender la existencia es apresar tus aguas
en las orillas de mis labios,
ahí donde pasa el río del beso
y todo lo incierto es siempre un todo eterno.
Cierta es la hora en que nacemos,
incierto es el momento en que me quieres.
Me llueves en febrero hoy como nunca

Autor: JUSTO ALDÚ/2014

martes, 11 de febrero de 2014

LA MANO


Autor: Justo Aldú./2014

La mano es un escenario
de líneas, rayas y versos
campo de batalla estrecho
del abrazo y los adioses
para matar la caricia
dejando escapar la edad
al cedazo palpitante
de la seda en ansiedades
que busca cobijo y nido
en el temblor indeciso
de un cuenco
en venas de azul

Flor pendapéndula absurda
que no sabe aprisionando
si el tiempo se escurre o pasa
por su espacio intemporal
o si acaso se detiene
expandiendo su corola
como astro entontecido
en su loco errabundear
para apresar ríos ocultos
artificio de ambiciones
del recipiente de carne
que al asesino es puñal
o piedra que golpea la piedra
más dura que la mentira
cuando el tribuno encanece
austeridades gritando
o río de multigrafías
estilizadas y simples
que se revelan maestras

Manos de culpa hechizadas
adheridas al misterio
Manos que compran caricias
al cauce de la progenie
de bendiciones rastreras

La mano es paisaje
es decir cosas no dichas
aleteo de ingenios
bajo la lluvia en mil gestos
La mano es cripta de todo
conocimiento emitido
desde el primer calicanto
de aleta salina y fría
hasta la brisa nerviosa
-cálida hasta lo imposible-
de un ballet de edades
que escribe la luz del tiempo
en pentagramas aéreos

La mano que tiembla
es la anciana ruta
a desnivel del alma
para iniciar el descenso
al catafalco del cuerpo

Manos de los cristos vivos
atravesados de espanto
Manos de nube y llanto
del monte de los olivos
que esculpen tragedias
Manos con titulares eternos
Manos manchadas de Infiernos
y de homicidios paganos
Manos… manos mensajeras
Manos… manos pasajeras
fundidas en las desgracias
y en las yemas agoreras
¡Manos! estuches de progreso
hacia inmortales viaductos
y que rompiendo exabruptos
tienen luminosidad de un beso
Decir mano es decir
salto de la injuria más ignota
del primer hombre en el mundo
a la irisada cadencia
del movimiento pensado
hasta la voz insurgente
en un mitin de gestos
y hasta el índice que acusa
las inmortales falacias
de siniestros doctrineros…