martes, 11 de diciembre de 2012

A LA MEMORIA DE ALFARO GONZALEZ JR. (ALFARITÍN)



Un estremecedor azul se dibujó en el cielo
tiñendo la mañana de aquel día.
Ahora todo es calma,
pero ¿Qué hacer con tanta ciudad
llena de oquedades y azaleas amenazantes
en medio de margaritas rojas
que crecerán sobre tu tumba?
Quizá el primer césped
acaricie una primavera insípida
sobre  la insensatez que te robó la vida.

Diciembre se abalanzó repentino
con  recidivas teas de desgracia
sin siquiera anunciarse
la víspera de tu muerte,
y tú fuiste una fugaz floración
que pronto el destino marchitó
junto a las ansias de vivir
cuando tus deseos estaban
por alumbrar el futuro,
dejándonos una antorcha abatida sobre el pecho.

Hoy quisiera olvidar la poesía,
pero qué darte ahora que te vas?
aunque para otros es cosa de olvidar
sin confusas explicaciones,
sin manchas de sangre en la memoria,
sin un balón de fútbol en los pies y
sin esa sonrisa mañanera.

Mi mente pone un alto
a  momentos alegres y a otros difíciles
tratando de recomponer tu tiempo
sobre estelas de sentimientos vividos,
y duele tu ausencia,
duele tu partida,
mas yo prefiero pensarte lejano
como si un día volvieras
a compartir con  nosotros
tus triunfos y  fracasos…
a la vez sé que es imposible.

Dios no lo quiera,
pero lejos de tener tu risa nuevamente
tal vez tengamos otras muertes…
otras sirenas de ambulancias llevando heridos
y otras madres desesperadas.

…como siempre seguiré mi vida
y con mucho cariño recordaré tu historia


*ALFARO GONZALEZ JR. (ALFARITÍN), DE 16 AÑOS, MUERTO EL 5 DE DIC. DEL 2012 DE UN DISPARO EN LA CABEZA EN UN CONFUSO INCIDENTE PRODUCTO DE LA INSENSATEZ AL MANIPULAR ENTRE AMIGOS UNA PISTOLA 9MM-
PAZ A SU ALMA


Autor: JUSTO ALDÚ © JULIO STOUTE TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS
Imagen: Tomada de Internet.

2 comentarios:

JOSÉ IGNACIO RESTREPO dijo...

...la muerte se ufana de llevarse los mejores frutos, precozmente...Te digo, Justo, no se han ido...sus voces moran ahora legalmente, en los copos más altos, en los cipreses, y en los ribetes dorados de las nubes, que solemos mirar cuando se aviene, nuestra memoria adusta a recordar...Un cariñoso saludo..

JUSTO ALDÚ dijo...

Tienes toda la razón José Ignacio. Da mucha tristeza que un joven que empezaba la vida se nos vaya.
Un abrazo