viernes, 5 de noviembre de 2010
miércoles, 3 de noviembre de 2010
RAICES

**Conmemorando los 107 años de vida Republicana de Panamá
Autor: JUSTO ALDU
Hoy anclo mis senderos
a tu tienda cristalina
a tus ríos a tus redes
a tus deslumbrantes orquídeas
y echo mis raíces en tu espíritu
en la sombra dilatada de tu selva.
Horizonte de temblores
en mi pausada mañana
pues hoy nació mi patria.
Los próceres sonríen triunfales
desde sus monumentos
y Yo hago gárgaras con tus angustias
tocando el tiempo enmohecido
de pie, ante el río de mi sangre,
morando en el pasado,
pero empujando al futuro.
La frágil línea del amanecer
ronda las distancias de tus huertos
y el peso de tu nombre
hoy lo tengo clavado
cual relámpago que incendia
ésta tierra en mis manos
y hace girar la vida
casi apretando el paso
para sentir tu cielo
hay que ser afortunado.
Te mido entre palabras,
te dimensiono, te valoro,
te amo y soy tu amante
desde que toqué el mundo.
Y te idolatro:
En el Parque Santa Ana,
En el Parque Catedral,
en el parque Porras,
en la plaza 5 de mayo,
en el casco antiguo… allá en las bóvedas.
En tus calles pausadas
y en las semillas gastadas de mis lágrimas…,
en mis amores y en toda tu geografía
desde Punta Burica hasta el Cabo Tiburón.
Aquí estas, aquí estoy, aquí estamos.
Te sufro y te venero,
santa de todos los santos
como un canto definitivo
o un sonido perpetuo
y este miedo a la muerte lejos del terruño.
Así como lo decía Ricardo Miró:
“…quizás fuiste tan chica
para que yo pudiera
llevarte toda entera
dentro del Corazón…”
Tal vez no pidas versos,
no pidas lágrimas,
no pidas gritos ni fusiles,
sino hombres sensatos,
amantes y con pasión en el futuro
para que la patria se eternice
y se construya con amor día a día.
sábado, 30 de octubre de 2010
EL LOCO ENAMORADO DE UN CORAZÓN DE ROCA

EL LOCO ENAMORADO DE UN CORAZÓN DE ROCA
Autora: LICDA. MARGARITA ZAMORANO
Mexicana. 2010
Julio caminaba todos los días
Y escucho un día a una chica llorar,
El conmovido se detuvo
Y la quiso consolar….
Ella le contó la historia.
Que su amor había muerto
hace algun tiempo
Que nada le importaba ya
El sintió pena y compasión
Todos los días pasaba por el mismo lugar
para saber de aquella chica
le llevaba flores, le leyó poemas
le declaró su amor.
Al otro día ella desapareció
Julio, la buscó, espero primaveras, veranos,
otoños, el invierno llegó
Y su amada nunca más volvió…
Todos los días se sentaba a esperarla
donde la vio por vez primera….
Y sintió gotas de agua sobre su cara,,,
Pensó lluvia en invierno?
Cuando voltió hacia el cielo
El no podía creer lo que veía
Ella, su amada era la estatua de piedra
Que estirando los brazos
le entregaba su corazón…
El enloqueció de dolor….
Y él EL loco como ahora le llaman
Abraza un corazón de roca entre sus manos…
Y le declama poemas de amor…
MARGARITA ZAMORANO, Mexicana, Contadora Pública Autorizada, Posee un postgrado en Derecho. Su afición a la Literatura la ha llevado a escribir poemas con una jovialidad, humor e ingenio muy gustado.
**Esta publicación fue debidamente autorizada por la autora.
viernes, 22 de octubre de 2010
COMO SOL EN TU MIRADA

Busque palabra encendida en la roca
y el trino del cariño, espigada silueta
cuajada sobre un tropo al clamor del viento
y el silente suplicio de tu amor en vano.
Hoy sin plumaje mi pasión anhelante,
imagen que camina en mis retinas furtiva
se rompe en derredor como una ola esquiva
mojando eternamente la distancia
Divago solitario en el vientre de tu risa
y recorro el tiempo deshojando margaritas,
mas no quiero seguir, ni que me digan
que llenaré mis días con su ausencia ignota.
Removeré mi espíritu insurgente
de pie como los viejos guerrilleros
que aunque por dentro estén heridos
jamás caen hasta llegar la muerte.
Patíbulo imprevisto es la cara de la vida
¿Acaso sin cariño, nadie puede vivirla?
Y es que tengo el “te quiero”
podrido en la garganta
¿Cómo he de adorarte si el cielo se me escapa?
Retrataré el sol sentado en tu mirada
y como él estaré algún día en tu estancia.
miércoles, 20 de octubre de 2010
jueves, 14 de octubre de 2010
ENTRE AMIGOS
ENTRE AMIGOS.
Hoy quiero compartir contigo, amigo mío
todo lo que rescata mi ser de tanto ruido
tal vez porque ahora ella ha partido
dejándonos la duda en el exilio
Adiviné yo la herrumbre y la nostalgia
que habitó su corazón día tras día
y el incesante grito que blandía
su alma vagabunda entre las olas
Tú la querías, no hay de eso duda
se trata de que hablemos unas cosas
a quien dejo su dolor? pregunta ahora
que ya no existe su amor de mariposa
Y si acaso hoy regresa de repente
no dudes que será esa la vencida
pues ese amor a mí pertenece
aunque tú no lo comprendas todavía
Contigo luciría en escaparate
conmigo brillaría día tras día
contigo sería flor en estandarte
ella sería mi amor toda la vida
GRACIAS

GRACIAS
Autor: JUSTO ALDU
Hoy escribo en rojo,
tal vez porque las luces se fueron
sin salvar el color de nuestro amor,
su ausencia quebró mi alma en mil pedazos
y duele
que no haya profuso cauce ya en su fuente.
Yo no dije la última palabra,
la dijo tu taza vacía
y es fácil renacer entre ese olor a recuerdos.
Hoy tengo motivos de alabanza
aunque me cueste pronunciar tu nombre.
Y te doy gracias, por todo lo que fuiste,
por lo que llegó hasta mí.
Gracias por tu sinceridad,
por vivir la vida
sin interrumpir el andar del compañero,
por tu corazón
que siempre galopando
sofreno la tempestad sobre mi cuerpo.
Gracias, porque viene un largo camino
y allí estarás como siempre
FUGA

FUGA
Autor: JUSTO ALDU
Levantaste la tienda
y el rimero de cosas que enriquecían tu vida
te olvidaste llevar.
Todo lo abandonaste, todo…
-Un gorrión lejano cantaba en el estero
como ángel de paz-.
Solo quedan los frutos de tu tiempo
por aquellas madrugadas
donde sembré miradas en los valles de tu cuerpo
y coseche llamaradas con el paso del tiempo.
El ademán resuelto de un cuidado descuido
con ademanes finos y tintineos de cristal,
cierta aureola altanera algo teatral representaba
lo que en tus fugas era una atávica ficción.
Tu esencia humanizada desertó de mi vida,
tal vez como estallido de una inocente espora
por eso creo que huiste sin mezquindad ingrata
deletreando tímidos senderos para siempre.
¿Qué eras? ¿fiel consejo de ancianas experiencias
o tierna inflorescencia de corola infantil?
O un piélago de aurora, o el humus de la tierra?
A veces creo que fuiste lo que nunca existió.
Mi terquedad es tanta, la obstinación me muerde.
Ese manto sin ruido que amodorra mi voz
Aspiro aquel perfume que moja mis sentidos,
accedo a tu recuerdo por mis poros… y vuelves.
Siento que eras retorno –tu nunca fuiste ocaso-
que novedad insólita de siempre amanecer.
Me distraigo en tu risa desenvolviendo el tiempo
al ver de nuevo la cinta de tu vida al revés.
Te imaginé clorofila de tierra, humus y mantillo de rosas,
quizá eras afluente del aire,
vertiente de la ausencia atada a los giros del viento.
Oh, mi amor,
cuánta historia metida hasta la médula,
más te quedaste siempre en tu propio momento.
Un pie entre las marismas de incierta eternidad
y el otro con las ansias de apoyarse en la vida
y tentativamente seguir abriendo caminos.
Y ahora…
Todo sonido es seco,
Todo sabor es soso
Todo es ambiguo, átono
Tú estás, pero no estás.
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