He vivido bajo aguaceros la libertad completa
hasta beberme la lluvia con las manos.
Soy libre por la lluvia.
Me descalzo del nombre citadino
y florezco a la par de los cafetos;
la lluvia es mi bandera,
pone azahares en mi entorno,
sacude mi casa;
viene a ordenar todas las siembras
con esas notas traídas de lo más celeste.
Salvadora del páramo, libertadora mía.
Ni el cristal se enturbia,
ni la guitarra enmudece.
Viajo por arroyos y escucho su ópera.
Subo a los cerros en neblina envueltos
a cantar a los árboles
lavándome la cara y los malos pensamientos
deteniendo el tiempo
para que haga memoria de mi.
Es curioso, me ha vuelto a otras edades
apuntando las arrugas que miro con respeto
cual actor de ópera.
Saludo a la vida deseándola más plena
todos quieren verla, escucharla, acariciarla.
La vida como la poesía, vino para ser escuchada
Como una ópera…, para cuerdos…

Como una opera para cuerdos, como la libertad absoluta del alma.
ResponderEliminarSabes, te acabo de leer y me he emocionado tanto...
Venga ese abrazooooooooo, amigo mío.
gracias por regalarnos la sublime belleza de tus versos insigne poeta, besinos miles
ResponderEliminarEs toda una sinfonía, de colores, sabores y música que alimenta el alma, te felicito Justo por llevarme a recorrer de la mano tu opera de la naturaleza
ResponderEliminarY tal como una ópera. Es un drama cantado.
ResponderEliminarExcelente. Excelente.
ResponderEliminarGracias por publicar. Besos.
Gracias a ustedes por seguirme en ésta nueva etapa de publicaciones.
ResponderEliminarSaludos
Y como una ópera, la vida camaleón, tiene tantos colores...
ResponderEliminarAnoche charlaba con Maayra (Alborada) sobre este ejercicio de vivir.
Saludos muchos. Buenas noches.
Me gusta: La vida como la poesía, vino para ser escuchada... y saber vivirla...
ResponderEliminarGracias por compartir tu vida en tu poesía
Bueno Maggie, tu sabes que éste poema tiene tu nombre. Besos
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