A dónde irás verdugo con tu sombra,
con tus delirios, lirios tan sombríos,
con tus penas sin gloria o albedríos
y esa voz torturada que te nombra.
A dónde dime con tu sombra
helada de miseria y desvaríos,
sudorosa de odios y sin bríos
sin luces, claridades; con tu sombra...
A dónde, si no existe una morada
o infierno que se ajuste a tu medida;
adónde con tu sombra julepeada;


Je, je, je. Claro que reconocí a el dictador panameño MANUEL ANTONIO NORIEGA. Hoy otros quieren emularlo.
ResponderEliminarMuy buen poema sociopolítico.
Quiero reiterar mi agradecimiento, Justo. Mi admiración para ti.
ResponderEliminarAclaro: en el segundo terceto del soneto dice:
dónde con tu alma desnutrida;
a dónde, si te claman mil miradas
y voces. ¿A dónde? No hay cabida…
Y debería decir:
a dónde con tu alma desnutrida;
a dónde, si te claman mil miradas
y voces. ¿A dónde? No hay cabida…
Mis respetos para ti poeta hermano.
Muy bien hermano. Lo edito inmediatamente. Saludos
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar